Paridad

Seguro que ya conoceréis la noticia de la decisión del Tribunal Constitucional a favor de la Ley de Igualdad, sobre la que se habían interpuesto un recurso y una cuestión de incontitucionalidad.

Os propongo tres lecturas sobre el tema. Ésta es una pequeña introducción sobre el mismo que realiza Nuria Valera en su libro "Feminismo para principiantes":

El término paridad nombra una representación igual de las mujeres y de los hombres en las instituciones electas. En la práctica, se ha formulado en que ninguno de los dos sexos esté representado ni por encima del 60 % ni por debajo del 40%. La desigualdad de los sexos en la representación cuestiona los fundamentos de la democracia representativa; la paridad debería contribuir a refundar un sistema democrático que es todavía deficiente, ya que no ha podido integrar a la mitad de los ciudadanos, esto es, a las ciudadanas.

La noción de paridad nace políticamente en Europa. La expresión «democracia paritaria» se lanza en un coloquio organizado en 1989 en Estrasburgo por el Consejo de Europa el que la igualdad entre hombres y mujeres se plantea como una cuestión política. Pero fue en 1992 cuando la paridad quedó fijada. A petición de la Comisión de las Comunidades Europeas, tuvo lugar el 3 de noviembre de 1992, en Atenas, la primera cumbre europea «Mujeres al poder», compuesta por ministras o ex ministras del ámbito europeo. Las participantes denunciaron el déficit democrático existente y proclamaron la necesidad de conseguir un reparto equilibrado de los poderes públicos y políticos entre hombres y mujeres. En esta primera cumbre se firmó la denominada «Declaración de Atenas». En ella se constata que la igualdad formal y real entre las mujeres y los hombres es un derecho fundamental del ser humano, que las mujeres representan más de la mitad de la población y que la democracia exige la paridad en la representación y en la administración de las naciones. Las firmantes aseguran que «constatan un déficit democrático» y que, por lo tanto, piden la igualdad de participación de las mujeres y de los hombres en la toma de decisión pública y política.

Una opinión en contra:

..A este respecto, me atreveré a poner un ejemplo, relativo a las llamadas discriminaciones positivas. No haré mención a los efectos perversos de tales políticas, ya demostrados allí donde primero se pusieron en práctica, es decir, en los Estados Unidos de América. Sólo diré que toda discriminación social implica un despilfarro en la utilización de recursos humanos y así ocurre, por ejemplo, con esa discriminación positiva llamada paridad. Eso de la paridad, aunque se disfrace de todo lo contrario, es un eslabón más de una larga cadena de obstáculos contra el principio constitucional que consagra el mérito y la capacidad. Principio que han detestado y detestan todos los que son o aspiran a ser privilegiados. Pues bien, nadie parece atreverse a publicar la mínima opinión contradictoria con los dictados que emanan del pensamiento (por llamarle algo) "políticamente correcto". Yo estoy en contra de la paridad y creo tener buenos y progresistas argumentos para estarlo, pero si estuviera a favor, también me gustaría leer y escuchar argumentos y no escuchar tan sólo este espeso silencio hamletiano y censor.

Joaquín Leguina

 Y terminamos con Alicia Miyares:

El nimio porcentaje de mujeres a escala mundial en las instituciones representativas y la dificultad de las mujeres para consolidar el liderazgo en aquellos países que ofrecen datos aceptables de representatividad son indicadores exactos de una ciudadanía deficitaria de las mujeres. Así pues, para poder hablar de una democracia plena no sólo han de cumplirse los criterios de voto individualizado, diversidad de partidos y periodos electorales, sino corregir también los fallos de representatividad. De ahí que el feminismo entienda la paridad como un derecho que asegura la representatividad proporcional de los sexos.

Podéis encontrar otros muchos documentos a favor o en contra sin buscar demasiado.

 

Un pensamiento en “Paridad

  1. Lo mas detestable que se esta viendo con la paridad; es que las feministas que empienzaron hablando de la paridad en los puestos gobernamentales representativos, aludiendo a la democracia; despues si lo obtuvieron, sus mentes aun más enfermas con el poder, pugnaban fuertemente por hacer barbaridades.

    Como querer implantar politicas discriminatorias positivas y de paridad en todos los demas ambitos e instituciones que nada tienen que ver con procesos electorales, representatividad y democracia. En vez de simplemente formar comisiones que velaran por la transparencia y vigilancia de los procesos en las instituciones, donde podia darse la discriminación.

    Dado que estadisticamente hombres y mujeres, tenemos diferentes inclinaciones, caracteristicas y habilidades, no es natural que haya la misma cantidad de ellos en todos los quehaceres humanos; por eso la paridad solo conduce a la discriminacion, porque alguien aún siendo más competente que otro, se le deja fuera por su genero.

    Tambien son deleznables esas politicas en donde le dan preferencia a una mujer sobre un hombre solo por el hecho de ser mujer, sin considerar si el hombre es mas apto o merecedor de ese estimulo, beca, apoyo o puesto en cuestion. Solo por el argumento de que hay pocas mujeres en esa area.

    Yo creo en la igualdad entre hombres y mujeres, y en la competencia libre e imparcial (desligada al sexo) para la obtencion de beneficios. Pero no creo en el concepto feminista de equidad y paridad.

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