Mes: marzo 2009

Incluyendo

Gracias al Ciberpaís nos llega la convocastoris del los premios T-Incluye:

La Fundación CTIC abre la convocatoria de los Premios T-Incluye a las mejores páginas redactadas en lengua española siguiendo criterios de lenguaje no sexista. Administraciones públicas, medios de comunicación, empresas, entidades sin ánimo de lucro y personas físicas, tienen de plazo hasta el 26 de abril para presentar sus candidaturas. El objetivo es estimular la labor de quienes contribuyen a visibilizar a las mujeres en internet mediante la aportación de contenidos no sexistas. El fallo será entre el 25 y 28 de mayo. Para un primer cribado se empleará la herramienta T-Incluye, un analizador on-line que permite examinar el contenido textual de una página web.

Otras recomendaciones lingüisticas:

Ejemplo contra el maltrato

Leído el sábado pasado en el diario EP:

Un vídeo de la organización para adolescentes DoSomething.org presenta a dos actores recreando la pelea de Rihanna y Chris Brown. Los jóvenes reconstruyen detalles tomados de la investigación oficial de la policía de Los Ángeles. En ella se dice que Brown golpeó, mordió y estranguló a Rihanna hasta que la cantante casi perdió el sentido. El vídeo, que puede verse en YouTube, termina con una estadística según la cual uno de cada tres adolescentes es maltratado en una relación. «El público está impactado por lo sucedido entre Chris y Rihanna. Por eso, tomando este ejemplo, quisimos decir: podrías ser tú», explica la organización.

Intransigencia

Ante el caso de Selamha, la chica mauritana que apareció hace unos días en la prensa, Almudena Grandes nos da su visión en este artículo aparecido el pasado lunes en el diario EP:

Nací mujer, y por ese azar genético, como casi todas las mujeres que conozco, he reflexionado sobre mi género, mi sexualidad, mi cuerpo, mi aspecto, mi fuerza y mis limitaciones, mucho más que cualquier hombre de mi edad. En el fondo, es una ventaja, me dijo una vez Carmen Martín Gaite, porque todo lo que sirva para pensar más, es bueno. Tenía razón, aunque yo sigo envidiando la libertad de movimientos de los hombres, mientras les veo correr sin pararse a dudar cada dos por tres de sus propias piernas.
Podría contar por dudas los años de mi juventud. Los de mi madurez, no por certezas, porque no tengo tantas, pero sí unas pocas, y ahí va una. Si asumimos que la ley es la norma suprema de convivencia, y que su ignorancia no exime de su cumplimiento, sea cual sea la naturaleza del delito, ¿por qué seguimos aceptando que se invoquen términos tan prestigiosos como «cultura» o «religión» para amparar conductas delictivas cuya víctima casi siempre es una mujer?

Destrozarle la vida a una niña es un delito mucho más grave que atracar un banco, robar un coche o, incluso, cambiarlo por un favor. Porque Selamha, la adolescente de Puerto Real a quien sus padres casaron a la fuerza, y a los 14 años, con un hombre de más de 40, para obligarla a acostarse con él si no quería que la lapidaran, en España ni siquiera es una mujer. Es menor de edad, la ley la protege como tal, lo que han hecho con ella es un delito, un juez lo ha condenado, y punto final. Resulta irrelevante que sus padres, mauritanos, lo ignoraran, y más irrelevantes aún son sus opiniones. Este asunto no debería haber sido noticia ni, mucho menos, generar discusión. Todavía habrá alguien que encuentre mi postura intransigente, pero no lo voy a discutir, porque para eso he pensado tanto, durante tantos años. Para correr sin dudar de mis piernas. Igual que los hombres.

Little Miss Perfect

Un nuevo fenómeno mediático arrasando las audiencias norteamericanas, la cadena WeTV bate records con el concurso de TV «Little Miss Perfect», en busca de la perfecta modelo antes de que se haga demasiado grande. ¿Os suena a algo?  Hace poco algunos grupos del centro vieron la película Little Miss Sunshine, la polémica está servida, la realidad es más dura que la ficción. Seguro que pronto tendremos nuestra propia versión en castellano.

Igualdad salarial

En las páginas publicitarias de los periódicos y los anuncios televisivos que intentas no ver, se puede tener noticia estos días de la campaña por la igualdad salarial que está llevando a cabo la Comisión Europea:

La Comisión Europea ha lanzado una campaña de información sobre las diferencias salariales entre hombres y mujeres en todos los países de la UE. Si desea averiguar más datos sobre la campaña, o si quiere dedicarse a divulgar la información, podrá consultar aquí todos los materiales disponibles. También podrá descargar e imprimir una serie de herramientas de comunicación de la campaña (folletos, carteles, presentaciones PowerPoint, videoclips), o solicitar que el kit de comunicación le sea enviado por correo.

Este es el enlace al que se refieren.

Respecto al tema, también podíamos leer no hace mucho en E-leusis:

Las mujeres cobraron en 2006 un 26,3 por ciento menos que los hombres, es decir, ganaron 5.800 euros menos al cabo del año, según los datos definitivos de la Encuesta de Estructura Salarial publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, mientras el salario medio femenino se situó en 16.245,17 euros anuales en 2006, el masculino lo hizo en 22.051,08 euros, siendo la diferencia entre ambos de casi 5.806 euros.

El INE explica que esta brecha podría matizarse en función de distintas variables, como el tipo de contrato, de jornada, de ocupación, la antigüedad o el tamaño de la empresa, factores todos ellos que influyen en las retribuciones.

Durante 2006, el salario bruto medio de los españoles alcanzó los 19.680,88 euros anuales, frente a los 60.342,39 euros de los directivos de empresas y los 42.894,55 euros de los gerentes de empresas. Así, las retribuciones de los directivos y de los gerentes superaban en un 206,6% y un 118%, respectivamente, a la media salarial española de aquel año.

El INE también aprecia brechas salariales entre sexos, regiones, actividades económicas, titulaciones, edad e incluso nacionalidad, siendo ésta la primera vez que se tiene en cuenta esta variable dentro de esta encuesta.

En el primer caso, Estadística constata que las mujeres ganaban en 2006 un 26,3% menos que los hombres. Concretamente, mientras el salario medio femenino se situó en 16.245,17 euros anuales en 2006, el masculino lo hizo en 22.051,08 euros, siendo la diferencia entre ambos de casi 5.806 euros.

La encuesta refleja asimismo que los extranjeros no procedentes de la UE o de EEUU cobran menos que el resto. Así, en 2006 los salarios de los inmigrantes fueron entre un 25% y un 35% inferiores al promedio, mientras los norteamericanos y los europeos cobraban sueldos por encima de la media española.

Noticias recientes:

Las mujeres, que leen, son peligrosas

De la muestra que en nuestro centro se está llevando a cabo, gracias a la iniciativa de Francisco Sierra, ya dimos noticia en nuestro main blog. Ahora, en este espacio, por recomendación de Joaquín, que comprendemos tras la relectura de este texto (ilustrativo de la imagen que pudimos admirar la semana pasada en el instituto), os lo ofrecemos, pertenece al libro de Stefan Bollmann cuyo título da nombre a esta entrada y comenta la Anunciación (1333) de Simone Martini:

Ya en el siglo XIV,  las representaciones de la Anunciación de María no eran una rareza. Sin embargo, nadie había representado el acontecimiento como el pintor Simone Martini de Siena nos lo muestra en su obra La Anunciación. Las vestiduras y las alas del ángel están bañadas en resplandeciente oro. El mensajero divino parece haber llegado del cielo en ese instante. Sus labios están entreabiertos y las palabras que pronuncia brotan de su boca y atraviesan el cuadro hacia el oído de la Virgen: «Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres. Has hallado gracia delante de Dios y concebirás en tu seno. No temas, María.» ¿Y qué responde María? La actitud atemorizada de la Virgen de Martini fue advertida incluso por los espectadores contemporáneos del cuadro. Es como si buscara esquivar el poder de las palabras del ángel y retrocediera refugiándose en «su» rincón del cuadro. En el miedo de María hay una cierta actitud defensiva, combinada con una extraña indiferencia. Como si quisiera alejarse del desconocido, sujeta con fuerza su manto por debajo de la barbilla. Su mano izquierda sostiene el libro rojo -símbolo de su sabiduría- que estaba leyendo y que mantiene abierto con el pulgar para no perder el pasaje en el que estaba sumergida en el momento en que la llegada del ángel interrumpió su lectura. El formato y el aspecto del libro sugieren que se trata de un libro de horas. A finales de la Edad Media, los libros de horas eran los devocionarios privados más habituales en los hogares más acomodados y se utilizaban también con frecuencia para enseñar a leer a los niños. Asistimos entonces, en esta Anunciación, al nacimiento de algo nuevo: la Virgen de Martini ha dejado de ser la inocente ingenua que los teólogos solían ver en ella. María es una mujer inteligente, que domina un arte practicado por las mujeres ilustradas del medioevo tardío: el de la lectura silenciosa, que permite apropiarse libremente de saber y conocimientos, no por obediencia, sino gracias a la lectura y al estudio. Y es natural que cualquier persona tan profundamente absorbida en la lectura como esta María se sobresalte cuando se la interrumpe.